Política

No exit

Posted on


slide_3Dice un buen profesor, Josep Baqués, que tenemos los políticos que nos merecemos. Nuestros políticos son humanos, no extraterrestres ni criaturas de una dimensión alternativa. Proceden de nuestra misma sociedad, han estudiado en lugares -menos o más privilegiados-, comparten creencias religiosas ampliamente extendidas, han participado en actividades, clubes o asociaciones presentes en su entorno. En definitiva, han llevado a cabo un proceso de socialización existente en el seno de su sociedad. Un proceso de socialización que otras personas ajenas a la política, también han experimentado. Nuestra élite política es producida en casa, es un producto de manufactura artesanal. Su pensamiento, su forma de contemplar el mundo, sus acciones, la justificación de sus acciones y sus objetivos no son tan distintos a los que cualquier ciudadano tendría.

Análogamente a la inversa, el individuo promedio no es tan distinto de esos políticos. Las glorias y las miserias de la política a gran escala también se reproducen en los grupos pequeños. Veamos, cualquier grupo humano de la sociedad crea su propia jerarquía, más o menos acentuada, con independencia de su tamaño. Lo interesante de la microsociología es que -siempre y cuando se tenga en cuenta la falacia ecológica- se puede observar si se reproducen tendencias similares a una escala mayor. Por eso, no es extraño que personas que militan, votan y simpatizan con partidos que supuestamente se oponen al bipartidismo tradicional -C’s y Podemos-, luego en su vida privada, actúen como auténticos miembros de la casta. Y con placer.

Es imposible escapar a estas tendencias. La política, la sociedad y cualquier colectivo humano tiene en su más profundo corazón esta dinámica. Decía Kichi, el alcalde de Cádiz, que la política es gestionar las incoherencias y es cierto, política es la resolución de conflictos con alternativas enfrentadas no necesariamente binarias y cuyo resultado siempre conlleva una pérdida para alguno de los participantes. Pareciera que desde la perspectiva de los elitistas el mundo es oscuro. Sin embargo, existe una luz y es que los líderes necesitan mantener algún vínculo con la masa, y que de no mantenerlo corren el riesgo de ser depuestos por otros.

Anuncios

Charla sobre evolución política de Andalucía

Posted on Actualizado enn


parlamentoFátima Recuero y Francisco Collado, han impartido una charla sobre los distintos cambios políticos y sociales que ha experimentado Andalucía en una clase sobre Historia Contemporánea de Andalucía en la Universidad de Málaga. Esta intervención celebrada el lunes 14 de marzo, que ha contado con la invitación y organización de la profesora Mercedes Fernández, ha desglosado distintos aspectos como la identidad andaluza, la transición política, la constitución del Estado de las autonomías y la evolución electoral de esta región.

A lo largo de la sesión, los alumnos han planteado distintas dudas sobre el fracaso del referéndum andaluz en Almería, la visión que los medios de comunicación transmiten de la realidad política y el grado de desarrollo económico de la región. De esta forma, esta actividad se encuadra dentro de distintas sesiones que Mercedes Fernández organiza para acercar las investigaciones y los hallazgos más recientes sobre la realidad histórica más reciente a sus alumnos y alumnas.

Cruzadas: agencia de colocación

Posted on


DEU NRW ISLAM KARIKATUREN PROTESTEl islamismo radical expresa un auge de su campaña contra Europa con el atentado cometido en la sede de la revista satírica Charli Hebdo. Los asesinos musulmanes vuelven con una nueva escalada del terror para vengar cualquier afrenta contra Mahoma, su religión o su cultura. Y ya decía Alain Touraine, que el mundo islámico ha sido incapaz de separar política y religión. O mejor dicho, es incapaz de dejar una esfera de la vida humana sin ser regulada por su religión, que como otras tantas, tiene decenas y decenas de escuelas en su interpretación. No es que sea suficiente con respetarlos temerosamente de los soldados de Alá, sino que además habrá que ver cuál de las escuelas islámicas es la que amenaza con mayores castigos para evitar posibles represalias.

Las cruzadas no es un monopolio de Occidente. También el mundo musulmán aspira a convertir mediante la sangre, matar a los paganos y recuperar los lugares sagrados como Al-Andalus. En su absurda y simplista interpretación del mundo no son moralmente mejores que muchos de los ideólogos sionistas o neoconservadores calvinistas “made in USA”. Y entonces, surge la pregunta de si las penurias económicas de Europa junto con esta escalada del terror no volverá a traer otra época oscura. Mientras tanto, algunos intelectuales de nuestra izquierda emiten para televisiones iraníes, un auténtico paradigma de la libertad de expresión.

Y en España, las autoridades de Interior y Defensa se preguntan si hay que aumentar el grado de emergencia. Cuando hace unos días, dos familiares del autor intelectual del 11M amenazaban con hacer estallar un tren. El asco y la repugnancia es lo único que se puede desear a personas que creen que el terror y la desesperación son las únicas formas de hacer política (o religión). Porque ya se sabe que muchas veces, y por desgracia aún, ambas vienen de la mano. No obstante, política y religión ocultan el problema que hay detrás de todo esto, el fracaso económico no sólo de los países europeos, sino también árabes. Como afirma el periodista argelino, Kamel Daoud, la ensoñación de reconquistar Al-Andalus es la alucinación ideológica de una juventud que “sin presente, ni futuro, delira sobre su pasado”. Vuelven las cruzadas (y el paro).

La becarización de la política

Posted on


forges_becarios3Hace unos pocos días el profesor de Historia y ex parlamentario popular, Miguel Ángel Ruiz, publicó un interesante artículo en la revista de la Fundación Cánovas sobre las juventudes en la política. De buena pluma y buen criterio nace su opinión, pues está más que capacitado para opinar al respecto. En este texto, se desprende una conclusión bastante acertada y es que las juventudes políticas tienen todavía un deber de socializar en valores y compromiso. A pesar de que esta función socializadora esté de capa caída en la mayoría de partidos modernos o “catch-all-parties” debe mantenerse como norte y no convertir a estos grupos en instrumentos al servicio del partido.

Los partidos políticos han dejado el “trabajo sucio” en manos de los más nóveles. Lo que, como señala Ruiz, va desde aplaudir hasta poner las sillas para un evento, pasando por la agenda de turno de mitines. Y es que, ciertamente los jóvenes deben cumplir con un papel aún más importante como la regeneración de las ideas y de las mismas élites. Aunque, por distintas razones y contra lo que otros opinan, las juventudes no son siempre la puerta de entrada a los incentivos selectivos -véase cargos- de la vida política. Es aquí, donde se debe transmitir el mensaje a los jóvenes que la “profesionalización” de la política, fenómeno que se produce en España desde mediados de los ochenta cuando la arena política está asentada, es un peligro y un grave daño para la calidad de la democracia.

En la democracia, lo importante es saber ser fiel a las ideas que se defienden sin caer en el dogmatismo y atender a los distintos grupos de ciudadanos cada vez con necesidades más concretas. No se puede sustituir la fidelidad por el favoritismo ni el interés general por la satisfacción de intereses corporativistas. Esto es lo que hace que los jóvenes actualmente vean la política como una actividad innoble y en algunos casos como un trampolín desde donde saltar a una vocación que se entiende como profesión. Por eso, probablemente los jóvenes de las juventudes de los dos grandes partidos son ante todo becarios que pueden ser quitados y repuestos por otros prácticamente similares y con una identidad de cartón-piedra.

Los cachorros de la camada

Posted on


Botella-politico-personal-Villanueva-dimitir_EDIIMA20130110_0195_14Hace unos días Ana Botella sorprendió con unas declaraciones sobre las juventudes en los partidos políticos. Al parecer, según esta señora cuyo único mérito ha sido ser la primera dama, es decir, la mujer del expresidente José María Aznar; deberían de suprimirse este tipo de organizaciones. Este es un debate que está presente en muchas democracias europeas desde hace algunas décadas y al que la disciplina del politólogo tiene algo que decir y aportar.

Para empezar, la Constitución Española no dice nada al respecto sobre las formaciones juveniles en los partidos, tan sólo que es necesaria la mayoría de edad para poder ejercer el derecho de participación política tanto para votar como para militar. Otra cosa bien distinta es lo que constituyen grupos como Nuevas Generaciones, Juventudes Socialista o Juventudes Comunistas. Al respecto, estos colectivos cumplen con el objetivo de servir de cantera para los partidos, especialmente en la extracción de élites para el gobierno local. En el caso de los populares, los presidentes provinciales de su camada suelen servir para nutrirse de futuros concejales, de ahí que en cuanto obtengan su representación política, terminen renunciando a su cargo en el partido. En el caso de los socialistas y comunistas, la cantera también nutre de posibles concejales, aunque en estos casos no son colocados entre los primeros miembros de la lista, sino que generalmente a partir del número 10 donde es difícil que el cupo juvenil quede representado en el consistorio. El resto de sujetos de las formaciones juveniles quedan como carne de cañón que será barrida y reducida a militancia de base sin ninguna aportación salvo una cuota y una mano de obra barata. No cuenta la formación o cualificación, sólo la lealtad del lobezno a la camada.

Si continuamos, existen posturas contrarias a este tipo de organizaciones. Por un lado, UPyD señala que los jóvenes deberían militar de la misma forma que un militante del partido, sin que exista una diferencia entre juventudes y estructura política. Por otro lado, se puede considerar que la entrada de jóvenes en la política puede ir en detrimento de la democracia y en beneficio de la creación de políticos profesionales. Sin embargo, de lo que no hay duda es que estas formaciones cumplen un papel de socialización política que no debe ser menospreciado entre los miembros de la cúpula de las juventudes. También, existen recorridos distintos en cada partido si se hacen desde las juventudes o desde el mismo partido, siendo los primeros, los que cuentan con más bajas en el inicio de carreras políticas, terminando muchas veces en senadores y otros cargos denominados “cementerios de elefantes”.

Se mire como se mire, las juventudes políticas cumplen un papel importante. No obstante, tienen dos inconvenientes importantes. Por un lado, la diferenciación entre la casta de los mayores y la de los jóvenes que muchas veces va en detrimento de estos últimos. Por otro lado, la instrumentalización de los cachorros como auténticos mercenarios al servicio del partido, sea del color que sea. Es aquí donde la práctica política debiera corregir esa participación dudosa de los jóvenes. Otra cosa es que una mujer cuyo mérito haya sido ser esposa de o hija de, abra la boca para lanzar un ladrido.

No sólo matemáticas

Posted on Actualizado enn


tierra-de-maHoy el arribafirmante hablaba con una de sus alumnas que ninguna verdad puede ser válida para todo. Y es cierto, aunque esta frase pueda encerrar algún significado oculto es mucho más simple de lo que parece. Durante mucho tiempo, se ha deseado que las ciencias puras y las matemáticas puedan responder a todas nuestras dudas e inquietudes. Cuando se ha intentado buscar una respuesta universal para la multitud de preguntas que tiene el ser humano se han cometido los peores actos humanos.

En la Edad Antigua, Platón intentó que la filosofía aportase soluciones desde al origen del universo a la organización política. En este último caso, su teoría elaboró una distopía imposible y legitimando prácticas como el racismo, el machismo, la despersonalización y el genocidio. Siglos más tarde, la religión cristiana intentó imponer desde su modelo astronómico hasta sus recomendaciones políticas, pasando por un intenso control social y una alta represión. Nada era cierto, si no estaba recogido en las escrituras. Cuando llegó el siglo XX, los totalitarismos, tanto su versión fascista como comunista, intentaron acapararlo todo, dando lugar a grandes matanzas y barbaridades.

Actualmente, aunque parezca que todo ha cambiado, se produce un fenómeno similar. Las matemáticas parecen ser la gran verdad de nuestro tiempo. Los países hacen apuros para cuadrar sus cuentas antes que buscar el bien de sus ciudadanos. Los mercados ajustan sus números al egoísmo de las grandes fortunas y las cuentas nacionales intentan buscar un equilibrio en una armonía asimétrica que sólo existe en el mundo de lo imposible. Nuestra época es la de cuadrar números y descubrir que las personas nos hemos convertido en un número y cifra de una gran ecuación a la que poco importamos, siempre que el orden de los factores no altere el producto final.

Las cofradías, agencias de reclutamiento político

Posted on Actualizado enn


La cuestión sobre la desconfianza en la clase política en particular, y en la política en general, está en el candelero. Se denuncia su corrupción, su formación, su egoísmo, su ambición y muchas más efemérides de los siete pecados capitales. Aunque, parece tarea ardua reconocer que cada sociedad tiene los políticos que merece y que ella misma los produce. Y ahora que termina la Semana Santa, no estaría de mal hablar de las cofradías y su relación con las élites políticas, porque de esto hay mucho que hablar; y los hermanos prefieren callar.

Una primera mirada histórica en los dos últimos siglos descubre como en la mayoría de los países europeos, las élites políticas han tenido sus propios centros de extracción de sus miembros. Citemos las logias masónicas como bases del reclutamiento político en Francia e Inglaterra, los sindicatos en los países del Centro de Europa, los clubes sociales en el mundo victoriano y los ateneos en Alemania y Austria. Sin embargo, en España comenzaba una tendencia en torno a mediados del siglo XXI y que culminaría con la instauración de la democracia de finales del siglo XX: el recurso a las hermandades como lugar de selección de futuros candidatos políticos.

En sus inicios, las cofradías proceden de un sentimiento de devoción del pueblo hacia las imágenes santas, de las que estuvieron mucho tiempo apartados por el poder eclesiástico. Ahora, las hermandades sirven extraer futuros dirigentes políticos para los partidos y como asociaciones recreativas. Y esto, que muchas veces se le ha achacado exclusivamente a los conservadores es algo que comparten todos lo grupos políticos, véase el caso de Sevilla, Málaga y otros. Lo que nos lleva a reflexionar sobre el sentido social de la pertenencia a una cofradía.

La integración de una persona en una hermandad representa socialmente, en tierras andaluzas, ese hombre virtuoso del que hablaba Aristóteles. Además, el pago de una cuota expresa independencia económica y fidelidad a la organización. Más aún, lo codiciado son lo cargos dentro de la institución como el hermano mayor, vicepresidente o el que tira del burro, por un poner, para demostrar sus capacidades gestoras. Así, dentro de una cofradía se disputan entre sus hermanos por el capital social y las prebendas que puedan obtener con tendencias similares a las de un partido político. Por tanto, constituye un buen lugar para encontrar a arribistas y creyentes, sólo hace falta cambiar la figura del Cristo por la pegatina del partido.

Esta influencia de la cofradías en la vida pública no debe ponerse en relación con la polémica entre política y religión o Estado e Iglesia. Las hermandades han sido separadas del ámbito estrictamente religioso por un intenso proceso de laicización y su componente pagano de culto a la imagen. Lo que debemos especialmente al franquismo y el simbolismo social que dejó para las cofradías en la sociedad, ya fuera por intereses económicos o folclóricos. Y aquí, siguen las generaciones de la clase política usando las cofradías como centros de extracción política. En fin, singularidades de la cultura andaluza.