libertad

¿Una nueva edad oscura?

Posted on Actualizado enn


punteo1En la historiografía europea, el concepto “Edad Oscura”, alude a una serie de siglos que se sitúan en el tránsito desde la Edad Antigua hacia la Edad Media. Este término poco optimista se agrupó a raíz de una serie de episodios que desestabilizaron las tradicionales estructurales de poder institucionalizado. La fragmentación del poder imperial, las invasiones de pueblos nórdicos, esteparios y musulmanes y la creación de unidades políticas en una escala de alcance local. Con todo ello, no era de extrañar que por aquel entonces los cristianos creyesen que el fin del mundo se acercaba conforme llegaba el primer milenio.

En un reciente twitter de Cospedal, aseguraba que no hay educación ni sanidad pública, sino hay seguridad. Es cierto. La acólita de Rajoy se ha convertido en heraldo de los cuatro jinetes en un tiempo de incertidumbre donde las tradicionales estructuras de poder como los Estados Unidos, gobernados por un presidente populista, o Reino Unido guiado por la insegura batuta de los conservadores caminan hacia una desagregación del poder al nivel nacional. La otrora floreciente Unión Europea, convertida en un feudo de los mandatarios alemanes, y minada por el desacuerdo populista apenas presenta mayores señales para el positivismo.

Tampoco faltan en nuestro tiempo, no ya invasores, sino actores internos capaces de desestabilizar el frágil equilibrio entre libertad y seguridad. El terrorismo islamista, o aquel que alude a alguna legitimación coránica, está a la orden del día como el nuevo peligro para la civilización europea. Sin duda, y salvando las distancias, podríamos hablar de un nuevo episodio de oscurantismo cimentado por la desconfianza en los representantes políticos y el inminente peligro desestabilizador. Un enemigo interno y otro externo dispuestos a erradicar el estilo de vida occidental.

Anuncios

Mordaza neoliberal

Posted on Actualizado enn


no-ley-mordaza

Las fuerzas de seguridad del Estado pueden denunciarle durante una manifestación o altercado, las faltas muy graves en uso de su libertad de expresión cuestan desde 30.001 hasta 600.000 euros, será castigado con mayor impunidad si critica o responde contra un agente del orden, usted no podrá enlazar la información de un medio ya que habrá que pagar un canon por dicho uso y más. Estos son los regalos que los reyes del neoliberalismo en España, es decir, el PP nos traen para celebrar el comienzo del nuevo año. Mal se ha entendido la palabra liberalismo y neoliberalismo en España que más bien significan neoconservadurismo. Pues, el liberalismo hace hincapié en la libertad de expresión y los derechos de reunión, asociación y manifestación como instrumentos para luchar contra la opresión de los poderes públicos.

Esto no debe sobresaltarle, la derecha española se ha caracterizado por un carácter primitivo y por su incapacidad para articular posiciones políticas cívicas y respetuosas con el orden constitucional. Y es que, si nuestra derecha fuera fiel a los planteamientos de la Constitución, no crearía esta ley que reduce los derechos civiles reconocidos en la carta magna de 1978 y tampoco dañaría el Estado del Bienestar. Son estos daños políticos, los que están produciendo una falta de confianza en el constitucionalismo y está llevando a que buena parte de la sociedad se radicalice planteando no ya una reforma, sino una nueva Constitución y es posible que hasta una segunda transición.

Segundas partes nunca fueron buenas en la incertidumbre. Se escriben estos años, momentos fundamentales para la historia española, pero la duda es la única meta que asoma en el horizonte. Probablemente, entre los radicales de Podemos y los neoconservadores del PP se observa un mínimo común denominador como es la incapacidad para respetar la pluralidad ideológica, ingrediente fundamental de una democracia. Y así, el totalitarismo asome bien vestido de azul o de violeta para terminar de cerrar el círculo.

El crimental de Interior

Posted on Actualizado enn


El asesinato de Isabel Carrasco en Léon ha conmocionado a la sociedad en los últimos días. Para empezar, es el primer asesinato político no realizado por ETA que se produce en estos treinta años de democracia, prácticamente desde la Transición con marcados episodios como los abogados de Atocha. Si bien, la situación económica y política presente dista de una gran diferencia con la que se vivía por aquel entonces. Esto ha producido multitud de comentarios, opiniones y declaraciones ante los medios de comunicación y las redes sociales.

jorge_fernandez

 

 

 

 

 

 

 

En esta época, muy dada al populismo, no ha faltado quién de alguna forma u otra ha parecido celebrar la muerte de esta persona. Si bien, los medios de comunicación están magnificando el asesinato de esta señora hasta límites moralmente indeseables. Y moralmente indeseables porque -y que conste el arribafirmante no es amigo de populismos- son más de 3.000 las personas que a día de hoy se han suicidado por hechos trágicos como la pérdida de su hogar, de su empleo, etc. y esos cadáveres son ocultados por nuestros medios de comunicación. Silenciados. Son “evaporados” como dirían en 1984 de Orwell. Mientras que, la muerte de un representante político parece convertirse en un drama nacional. Hay que meditar sobre estos balances del sistema y sobre todo, ser fríos en nuestra expresión ante la muerte de esta señora, que no deja de ser una ciudadana más como las que a diario mueren en un suicidio o por un caso de malos tratos.

Si bien, será difícil meditar porque las reacciones del Ministerio de Interior no se han hecho esperar. Desde esta cartera se afirma que procederán a investigar en las redes sociales a cualquier opinión, mofa o burla que no haya sido acorde con el drama nacional patrio que estamos viviendo. ¿Será investigada esta columna? ¿Por qué no se investigan las opiniones racistas, machistas y clasistas de algunos miembros del Partido Popular? Parece ser que nuestro derecho a la libertad de expresión tiene mayor alcance para unos y para otros. E insisto, no es una cuestión fácil porque es sencillo caer en el populismo, pero palabras mayores son cortar la libertad de comunicación de una ciudadanía. ¿Se estará produciendo una extraña coincidencia entre Jorge Fernández y el Gran Hermano orwelliano? ¿Estaremos dando los pasos para tipificar el “crimental” y seguir manteniendo la “evaporación” de ciudadanos que se quitan la propia vida en este contexto de crisis? Lo que sí queda claro, es que España no es país para las libertades ni mucho menos para liberales.

Las erratas de 300

Posted on Actualizado enn


Estos días se puede disfrutar de “300: El origen de un imperio” en las carteleras de los cines. Una película basada en el cómic “Xerxes” de Frank Miller. Sin embargo, esta película tiene ese hedor hollywoodiense en el que abundan tantas falacias sobre la historia. Lo que plantea el temor de que muchos jóvenes desconocedores del mundo antiguo mediterráneo puedan considerar lo que sucedió en esa película como una autentica verdad. Unos hechos históricos que sucedieron tal cuales se presentan en la pantalla.

foto-300-el-origen-de-un-imperio-7-035

Para empezar, la Grecia del mundo antiguo no fue un país ni un imperio en ningún momento. Al contrario, esta región estaba ocupada por un grupo de ciudades-estado que compartían una cultura común. Además, mantenían relaciones periódicas de amor y odio, guerra y paz, según el desarrollo de la política y la economía. Por lo que, cuando Jerjes invade estas ciudades, sólo se establece una alianza entre Atenas y Esparta que eran las principales polis de la época. Grecia no sería una entidad politica como tal hasta su independencia del Imperio Otomano en el siglo XIX. Por otro lado, Persia invadió Grecia como respuesta a una serie de ataques que habían recibido sus ciudades por parte del pillaje griego. Por lo que, no se puede considerar tampoco que la campaña de Persia, fuese una conquista entendida como tal.

Se presenta a los griegos como unos luchadores por la libertad y a los persas como unos tiranos. Un marco en el que se presenta a Occidente como el defendor de la democracia y a Oriente como un postulante de la tirania. Aunque este marco puede ser discutible actualmente, no se puede dar por cierto en la época antigua. Para empezar, los griegos no tenían una palabra en su vocabulario que equivaliese a “libertad”. Ademas, la democracia griega es un hecho aislado en el mundo mediterráneo antiguo -donde lo habitual eran las tiranías- y para más inri, democracias como la de Atenas eran sostenidas económicamente gracias al trabajo de los esclavos. Por lo tanto, los griegos simplemente defendían sus ciudades de la represión persa que quería castigar los ataques recibidos anteriormente por parte de piratas del Egeo, no su libertad.

La historia se reescribe y eso es peligroso. De la misma forma que Artemisia no fue la que presentan en el filme, sino que era la gobernante de una ciudad griega aliada con Persia; la libertad que defiende Occidente es una libertad adaptada a sus patrones culturales. No se puede caer en las dicotomías que la ideología yanqui pretende defender, pues eso llevará, a que en el futuro se apoyen guerras ilegales allí donde la libertad (el petróleo) deba ser defendida. Mientras tanto, nadie se acuerda de los ucranianos, ni de los crimeos.

Aborto: disenso en el retroceso

Posted on


imagesEl proyecto de ley sobre el aborto está dando mucho de qué hablar. Sería oportuno establecer algunas ideas claras desde la corriente que se opone a este cambio legislativo y que contempla la presente norma del Gobierno Zapatero como un avance en los derechos, tanto del hombre como de la mujer. Y es que, feministas y machistas a parte, lo que es imposible poner en duda, es que la decisión de tener un hijo o no, es cosa de dos.

Desde el Partido Popular, se han pronunciado desde el Ministro de Justicia hasta los cachorros más descerebrados sobre el progreso que implica esta norma y porque se recupera el consenso de la ley del ochenta. Para empezar, la norma del ochenta, aprobada durante el gobierno socialdemócrata, es una ley hecha para su época. O dicho de otra forma, en un país que apenas llevaba una década de democracia y acababa de salir de una transición política, era difícil buscar un consenso parlamentario entre las distintas fuerzas políticas. Por lo que, se aceptó aquella ley que, a grandes rasgos, podía satisfacer a todos. Ahora bien, los tiempos han cambiado y era hora de dar un paso hacia delante, en el sentido de la libertad humana, de que cada individuo decida si quiere ser padre o madre, o si no.

Generalmente, se entiende que la derecha es defensora de la libertad del individuo frente a la opresión del Estado. En el caso de España, todos los partidos limitan la libertad, pero quien lo hace en mayor intensidad son los populares. En este partido, el sector católico-integrista, para separarlos de posibles demo-cristianos a quienes quiero atribuir una mayor liberalidad; considera que sus creencias religiosas deben ser traspasadas a las normas civiles. Algo así como los países basados en la ley islámica, pero con la católica. Y ya decía Locke, que el liberalismo era difícilmente posible en países de mayoría católica o musulmana. Dándole la vuelta a la tortilla, la ley de Zapatero no obliga a ninguna mujer a abortar, por lo que, el Estado no interfiere en la moral de las mujeres católicas, por tanto, que estas señoras respeten la moral de aquellas que quieran abortar.

También se ha dicho, por parte de una supuesta liberal como Esperanza Aguirre, es que el aborto es un fracaso. Y ciertamente, lo que sería un fracaso es pensar que el aborto se produce por alguna suerte de despiste exclusivamente. Esta mujer debiera saber que existen muchos otros factores médicos y sanitarios -como determinadas enfermedades- que permiten impedir un embarazo. Aguirre sencillamente es una ignorante y una analfabeta. Tampoco ha entendido lo que significa “fracaso”. Pues mire usted, lo que realmente es un fracaso es su Gobierno y la gestión que está realizando. Primero porque ni representa la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, porque está favoreciendo que muchas personas sigan y vayan a la calle, que no soluciona el paro, que está aumentado la tasa de migración española, recorta derechos en Educación y Sanidad y también derechos del individuo como la libertad de expresión y la libertad a decidir sobre nuestros proyectos de vida. No hablemos ya de la corrupción.

Y si realmente, los populares integristas -que esperemos no lo sean todos- quieren vender a la ciudadanía y a la oposición dentro del partido, que este proyecto de ley es un regreso al consenso, es que son sencillamente estúpidos. Primero, porque la demagogia barata del PP ya no convence ni a la mitad de sus votantes. Segundo, porque el único progreso posible es aquel que respeta la libertad del individuo, pues el progreso, no es ni de izquierdas ni de derechas. La palabra “progreso” procede de la confianza en la libertad del individuo y en la ciencia, pero el “retroceso” pertenece a la oscuridad de la religión y la tradición. Y ahí, es donde nuestra derecha, nuestra buena derecha, desea volver.

La hipocresía moral de Garzón

Posted on


alb_garzonEl Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha confirmado la validez de la doctrina Parot. Una doctrina jurídica que señala que las penas de prisión son revisables y que no deben de superar un total de tres décadas para asuntos penales. Véase el terrorismo euskadita, los psicópatas más peligrosos y los violadores. Lo que ha manifestado un rechazo frontal de la mayor parte de la opinión pública española y el aplauso de un sector considerable de la izquierda extrema.

Si alguien se lo ha preguntado, Parot no fue un juez, ni abogado, ni jurista lego. Al contrario, Parot fue un sanguinario carnicero y terrorista, cuyo nombre ampara esta redención para irredentos de causas visionarias. Con todo lo visionaria que puede ser una muerte. En medio de esta polémica ha saltado a la palestra las celebraciones del PCE y de Alberto Garzón. Los que se sienten muy orgullosos de que no sea tan grave sostener las armas en contra del Estado español si para ello hace falta llevarse por medio varia docena de vidas y unas pocas más.

El buenismo de Garzón es tan hipócrita como su altivez moral. No hay ningún predominio moral en defender a asesinos, sea cual sea la causa, pues el asesino sólo tiene entre sus razones el derramamiento de sangre por el derramamiento de más sangra. El medio es el fin y no hay fin sin este medio. ¿Cómo es posible para el PCE situarse en esta óptica ética? Sin lugar a dudas, durante los años previos a la Transición PCE y terroristas vascos caminaban de la mano junto al GRAPO y otras entidades similares. En aquel contexto, la muerte de dirigentes del franquismo no estaba tan mal visto por parte de la oposición al sistema. Una vez, instaurada la democracia, el combate de la izquierda abertzale siguió abierto y contaba con los guiños de estos petimetres.

Al arribafirmante le avergüenza que un malagueño como Garzón apoye a asesinos. Especialmente, proviniendo de una ciudad que siempre ha luchado contra la tiranía como reza en su escudo municipal “siempre denodada en el auxilio de la libertad”. No obstante, Alberto es un chico capaz de defender a los sectores más críticos apoyando un proyecto de democracia participativa y después alzar un puño por los oprimidos asesinos del País Vasco. Retiradas las máscaras no cabe esperar altivez moral alguna de este tipo de hipócritas y tan sólo un comunismo heterodoxo al estilo bolchevique. Alberto avergüenzas a tu ciudad.

Apología de Jordi Évole

Posted on


salvemos salvados 03El intrépido Jordi Évole vuelve una temporada más. Después de ofrecer y divulgar información sobre la organización del Consejo General del Poder Judicial, la venta de los préstamos basura, la reclamación de la deuda por parte de la banca alemana y el oligopolio de las eléctricas; se puede afirmar en este periodismo un auténtico ejercicio de control mediático al poder. Uno de los principios básicos para el liberalismo y para la supervivencia de la democracia. Y es que, estas prácticas escasean en estos tiempos de crisis e incertidumbre. Lo cual sea un indicio, de quienes son ahora los nuevos amos del mundo, es decir, las grandes corporaciones.

Estas razones son las que explican que las empresas eléctricas hayan puesto precio a la cabeza de Évole y a la hora de ‘Salvados’. No es una referencia a una ejecución pública, sino un ánimo a nuestra clase política para que retire a un elemento irreverente e impopular para los señores del neoliberalismo. Por lo que, las empresas eléctricas, hablemos de Iberdrola y Endesa, con nombres y apellidos son los llaneros solitarios que reclaman la muerte mediática de este periodista. Una vergüenza y un grupo de desvergonzados que demuestran quién ostenta el poder en nuestro país, los poderes económicos piden y la clase política ejecuta a su servicio.

En este sentido, considero necesaria una defensa de la figura de este periodista. Independientemente de la ideología de cada sujeto, es incuestionable que la libertad periodística debe ofrecer tantas visiones de la realidad como existan en la sociedad y realizar su función de perro guardián en relación al poder político y económico. Saben ustedes que el arribafirmante no comulga con la línea editorial de Évole y su medio, pero reconoce que es loable y meritoria la labor que realiza. Por eso, aunque el primero no sea de izquierdas sí pone la mano en el fuego por buen profesional del ramo periodístico. Sigue así Jordi.