Economía
Rebajas en las sombras
Es paradójico que el Banco Popular, comprado hace unas semanas al precio de un euro, por el Santander tenga este nombre. No es que esta entidad financiera haya sido la más «popular» en términos de «populus» o referirse al «pueblo». Al contrario. Sin embargo, si es inquietante observar cómo es la forma en que se ha planteado su adquisición por parte de las élites financieras cántabras, las principales de España y unas de las más potentes a nivel europeo.
Como se sabe, hubo una víspera. Y nos referimos a la reunión del Club Bilderberg en la que Ana Botín, cabeza de Santander, y Luis de Guindos, Ministro de Economía. Este encuentro idílico entre poder financiero y poder político tuvo lugar en un hotel en Virginia a miles de kilómetros de las fronteras españolas. Asumiendo que tendría que preparar un saneamiento de 7.000 millones de euros, se dispusieron los preparativos para que el Leviatán -el auténtico Leviatán- absorbiera a la banca del Opus Dei. Lo cual ha demostrado la calidad de nuestra democracia y la capacidad de subyugación del Estado sobre las corporaciones transnacionales. Ninguno.
Lo más siniestro es que todo esto se lleva a cabo en reuniones opacas, cuanto menos misteriosas. De instituciones que tienen una agenda propia más allá de la de los Estados y que pueden influir en los mismos. Como ha demostrado recientemente un intrépido sociólogo y periodista, Andrés Villena, en su libro ¿Cómo se gobierna España? (Editorial Comares) las élites ministeriales son ante todo representativas de grupos de intereses con nombres y apellidos. Lo cual nos lleva a preguntarnos hasta que punto nuestros ministros son representantes de los ciudadanos o delegados de deidades superiores.
Compi yogui

El tiempo libre es un interesante espacio de socialización. El gimnasio, las clases de pintura, las lecciones de costura, el campo de golf y las clases de yoga son lugares abiertos al ocio donde se conoce a gente de todo tipo. Desde la que puede ser tu novia hasta tu futuro cuñado, ¿quién sabe? Así fue como la Reina Leticia tuvo el placer de tomar contacto con Javier López, consejero de la constructora OHL. Y es que, nadie niega que este señor pueda ser un tío muy majo con el que vas a tomarte unas copas a la coctelería más chic en el barrio de Bilbao o a pasear los niños juntos.
Nadie juzga a sus amigos. Es cierto. Y es que, la Casa Real no se puso del lado de Urdangarín cuando saltó su escándalo. Otra cosa es lo que se hubiera hecho tras bambalinas. El año pasado cuando salió a la luz el tema de las tartejas black, López fue uno sobre los que recayó la acusación. Y ahora, los juzgados han estrechado las riendas sobre él mismo en relación a la red de financiación ilegal que mantenía Ignacio González, ex Presidente de la Comunidad de Madrid junto a su hermano.
La simbiosis entre élite política y económica en escándalos de corrupción es algo siniestro. Y si se añade la visión que nuestra reina, Leticia, una plebeya nacida en plena democracia mantiene con respecto a los turbios asuntos en los que están implicados sus coleguitas es mejor hablar de otra cosa. Cada vez más, España se parece a una siniestra distopía futurista en la que los poderes están cada vez más imbrincados los unos con otros. Nadie le niega a nuestra Reina su libertad de opinión. Ya otra cosa, es del lado de quién está la supuesta princesa del pueblo.
Lucro cainita
Ha salido a la luz que una empresa toledana, Quickfence SA, experta en la construcción de vallados de alta seguridad concursará, junto con otras, por adquirir el encargo de levantar el famoso muro de Trump entre Estados Unidos y México. Esta compañía que tiene entre otros méritos diseñar otros cercados para centros penitenciarios, instalaciones deportivas y de Fórmula-1, ya tiene experiencia en este tipo de estructuras que atentan contra los derechos más básicos del ser humano como la que comenzaron a alzar en Emiratos Árabes Unidos para evitar refugiados políticos procedentes de Arabia Saudita.
Castilla, el corazón de España y origen de uno de los idiomas más hablados, fue el reino que financió la aventura de Cristóbal Colón hacia las Indias. Y cuyo destino fue el fin del comienzo de la creación del imperio español a lo ancho de América Central, América del Sur y el Caribe. Entre estos territorios, México fue una de las regiones preponderantes y actualmente una de las potencias en su zona. Es en esa frontera desértica entre Texas y el Estado mexicano donde Trump pretende construir este nuevo muro de la vergüenza.
Una empresa del país que fundó México, y más aún castellana, pretende ganar millones de euros a expensas de joder a una de sus antiguas colonias. A un país, cuyo patrimonio histórico bebe directamente de la cultura iberoamericana. ¿Qué es esto? ¿A dónde hemos llegado? Sólo nosotros, españoles, cainitas de sangre oscura vivimos con el oro que sacamos de matar a nuestros propios hermanos.
Precios con chispa
El invierno ha llegado esta semana con contundencia. La auténtica semana de la estación donde prácticamente toda España se ha llenado de nieve. No han faltado los catarros, resfriados y otras tantas dolencias con que el clima ha alcanzado a muchos españoles. Fue el miércoles pasado la jornada más fría, según han registrado los servicios meteorológicos, con temperaturas entre los dos y los 12 grados en Málaga, por poner un ejemplo, donde se goza generalmente de un clima cálido.
Ese mismo día parece que fue el agosto de las eléctricas que han subido los precios para aprovechar el tirón. Una cantidad considerable de electrodomésticos como el calefactor, la vitrocerámica, el microondas y la televisión, por citar algunos, que han alcanzado el precio de 30 céntimos por hora. Afortunados los hogares que gocen de estos lujos diarios porque en la próxima factura de la luz la cara de horror será histórica. Es así como nuestras compañías energéticas, que también sirven de hogar de jubilación para algunos políticos de las altas esferas, cuidan del mercado y no tanto del consumidor. Y es que parece ser que el suministro a Francia es uno de los motivos de estos precios.
Con independencia de criterios de mercado, el sistema está diseñado de forma que las compañías puedan beneficiarse sí o sí. Al respecto, ahí está la limitación en el uso de energía solar y de otras fuentes alternativas. Usted está obligado por nuestras sagradas leyes a enchufarse a la red si quiere tener energía en su casa. Sin embargo, no puede buscar otros medios. Y es que, esto obviamente no responde a la presumible libertad económica de los sujetos, sino en todo caso a un proteccionismo favorable a las eléctricas que presuntamente señalan acogerse a la ausente competitividad del mercado.
A quién le importa
Este fin de semana se han alternado dos hechos que afectan directamente a la persona que ostenta la Presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. De un lado, las manifestaciones con decenas de miles personas en Granada, Málaga, Huelva y Sevilla contra los recortes en salud del gobierno autonómico. De otro lado, la convocatoria del congreso que elegirá al nuevo Secretario General del PSOE, donde la sevillana compite contra Patxi López.
Entre otros precedentes al problema de pérdida de calidad de los servicios sanitarios se pueden mencionar bastantes más. Las continuas denuncias presentadas por el ya famoso Jesús Candel, alias “Spiriman”; la destitución del director gerente, Emiliano Nuevo, realizada por el Servicio Andaluz de Salud en febrero del año pasado por solicitar más recursos; las largas listas de espera en atención especializada; la compra de medicamentos de baja calidad; e incluso el colapso de las consultas de los médicos de cabecera. Con este aval, Susana Díaz aspira a presentarse como lideresa del PSOE y futura candidata a la Presidencia de España.
No falta decir que en la agenda del ejecutivo andaluz, lo que suceda dentro de su comunidad poco importa. Ya que ahora existe una ventana de oportunidad para que las élites regionales socialistas coaligadas con Díaz puedan implantarse nuevamente en Ferraz. Sede que volverá a ser dirigida directamente desde la capital hispalense. Lo demás parece que es superfluo en la agenda de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Reseña del libro Food Production and Eating Habits From Around the World
Recientemente, se ha publicado el nuevo número de Política y Sociedad que acoge una reseña escrita por Francisco Collado Campaña sobre el nuevo libro de Francisco Entrena Durán, Food Production and Eating Habits From Around the World: A Multidisciplinary Approach, publicado en la editorial Nova Publishers en 2015.
El libro destaca por la oportunidad de los asuntos que trata, por su interdisciplinariedad y por el hecho de que reúne una selección de 14 capítulos escritos por autores de universidades o instituciones de investigación de todos los continentes del mundo. El propio editor, que también es autor de tres de los capítulos del volumen, es plenamente consciente de esto, tal y como da a entender el título “Globalization as the Context to Understand Changes in Food Production and Eating Habits” que pone a su prefacio introductorio.
Adiós al Comandante
La muerte de Fidel Castro, el último gran dictador comunista de la Guerra Fría -con excepción de los herméticos señores de Corea del Norte- ha muerto. Parece, y seguirá pareciendo un mito hasta que lo asumamos con el paso de los días, increíble que quien experimentase varias decenas de intentos de asesinatos por los servicios de inteligencia de Estados Unidos haya fallecido definitivamente a los noventa años de forma natural. O al menos, no premeditada con acuerdo a un plan de política exterior de Washington.
A nadie deja indiferente esta muerte, ni a los partidarios ni a los detractores, pero mucho menos a aquellos que se sitúan en una delgada línea entre el amor incondicional y el odio exacerbado. Ciertamente Castro después de derrocar el régimen de Batista, hizo suyo ese lema de Lenin de: «¿y la libertad para qué?». No ya tanto aduciendo que fuera un engaño creado por la supraestructura capitalista, sino argumentando que era necesario fortalecer la gobernabilidad del sistema de la isla caribeña. Lo que supo manejar inteligentemente colocando a Cuba dentro del panorama internacional durante la crisis de los misiles en medio del enfrentamiento entre los dos bloques.
Lo que parece que se olvida y que nadie ha hablado, es la posición que ocupará actualmente Cuba en las relaciones internacionales. Ya que desde su independencia a finales del siglo XIX, había sido uno de los cotos privados de la Casa Blanca y después del largo paréntesis de la dictadura castrista, cabe preguntarse qué lugar ocupa Cuba también en la agenda española. Dicho de otra forma, durante más de un siglo España ha dejado de lado a la antigua colonia cubana, dejando que la primera potencia y otras como la URSS campasen a sus anchas entre las cálidas costas caribeñas. Cuba no ha estado en la agenda española, salvo cuando se ha tratado de crear confrontación política entre la izquierda comunista y la derecha. ¿Y ahora qué?
Agenda oculta en la gobernanza española
En distintas columnas, el arribafirmante ha advertido de la senda anti-democrática de la Unión Europea en los últimos años. Desde el día y hora, en que se fragmentó eso que los medios de comunicación llamaron como el “eje franco-alemán”, las comunidades europeas se han convertido en una suerte de instrumento tecnocrático en manos del Gobierno alemán. La batuta germánica que se ha impuesto durante los años de la crisis económica ha venido a exigir a la mayoría de los países una serie de condiciones para cumplir sus objetivos económicos. Estos objetivos económicos, marcados según los cálculos y las estimaciones del Banco Central Europea, han subeditado a la calidad democrática y el Estado del Bienestar a un segundo plano. España, Portugal, Italia y Grecia son las nuevas colonias en las que el IV Reich se ha instalado, sin necesidad de usar los tanques simplemente a los cuerpos de funcionarios comunitarios.
La necesidad de ajustar a la maltrecha España y evitar la prolongación de la ausencia de ejecutivo por un año más estaba en la agenda alemana. Una de las economías más pujantes de los países mediterráneos, la cual ha empezado a despegar, no podía continuar con una crisis de gobernabilidad a ojos de Merkel. Eso contravendría los intereses económicos depositados en el país ibérico y su rápida necesidad por encaminarse hacia los nuevos recortes impuestos desde Bruselas. ¿Y acaso no cabe pensar que hay un fino hilo desde la agenda internacional alemana hasta la crisis interna del PSOE? Les diré que sin lugar a dudas, dicha relación de causalidad existe, aunque pueda parecer difícil de vislumbrar a simple vista.
Hace ya una semana que alguien le preguntó a Rajoy en las instituciones europeas que si volvería a repetir como ejecutivo. La respuesta directa fue afirmativa. El partido más votado en las penúltimas y últimas elecciones de España era el que ha conseguido sacar a España de la crisis a golpe de limitaciones presupuestarias y sólo el segundo partido más votado, con el liderazgo de Pedro Sánchez, se oponía a su investidura en esta España asediada por los radicales de Podemos. Era necesario que el PSOE que ha sido uno de los partidos fundamentales en la gobernabilidad de España sacrificase sus postulados políticos en favor del sistema y se abstuviese en la investidura de Rajoy. Desde las opacas y selectas élites supranacionales que representan Felipe González y Juan Luis Cebrián hasta el ámbito subestatal socialista liderado por Susana Díaz, se ha trabajado en esta operación de desatoro de las poleas y mecánicas partidistas para acabar con un Secretario General que había sido elegido en primarias y dar vía libre a los cauces de la gobernabilidad, aunque a su pesar arrastrase el cadáver de la extinta socialdemocracia convertida en capitalismo residual. Y ahora, cabe preguntarse hasta qué punto la situación actual, tanto la fractura del PSOE como la segunda legislatura de Rajoy, responde a intereses constitucionales y democráticos o a los intereses de una agenda internacional que se escribe desde Bruselas y otros salones más opacos.
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El distópico futuro planteado en clásicos como Blade Runner no está tan lejos. La omnipresencia de las corporaciones, flujos de capitales y mercancías, multiculturalidad y la hibridación étnico-simbólica, la prestación de servicos hiper-especializados, sistemas avanzados de transportes, aeropuertos internacionales conectados en redes con otros centros geográficos y la velocidad continuada. Esas son las ideas que vienen a la cabeza cuando se piensa en algunas de las llamadas «ciudades globales», un concepto de la socióloga Saskia Sassen hace dos décadas y que tradicionalmente se ha aplicado al cuarteto de Nueva York, Londres, París y Tokio.