Partidos políticos
El recorte de la caridad municipal
Las posiciones neoliberales y más conservadoras defienden que la atención a los sectores más humildes de la sociedad debe ser cubierta por la caridad privada. O dicho de otra forma, que las hermandades religiosas se encarguen de los pobres. Vaya, que también es un elemento que debe someterse a las leyes de la competencia. Si en los últimos cincuenta años, el Estado del Bienestar sustituía la caridad por la redistribución de la renta, actualmente asistimos a la retirada de esta institución en España.
El gobierno aristocrático de Rajoy se ha encargado de garantizar que se cumplan estas premisas. En los últimos dias le ha tocado el turno a los servicios sociales de los ayuntamientos. Albergues y comedores locales para los sin techo tendrán que proceder al recorte de sus actuaciones y probablemente al cierre.
De esta forma, el Gobierno Central no sólo da un paso más para convertir a nuestra sociedad en una selva donde impere la ley del más fuerte (o del más corrupto), sino que elimina una competencia importante de los entes locales. Y es que, prácticamente desde los inicios de la democracia, los consistorios permitían reducir la pobreza y las carencias de muchas personas que no tienen ni unos ingresos mínimos. Por lo que, estamos ante un atentado contra la supuesta autonomía municipal que debería garantizarse mediante una financiación adecuada.
La derecha española no conoce límites. Cualquier posibilidad de ahorro es un negocio. No importa si hay en juego bienestar de los ciudadanos o vidas. Seguramente, el siguiente paso de este estilo de política será producir discursos donde se venda la leyenda del hombre hecho a sí mismo. La meritocracia. Una suerte de nuevo feudalismo donde habrá que someterse a la protección de los señores. Las grandes corporaciones empresariales y que ellas se encarguen de los miserables o no.
El mérito representativo frente a la pluralidad territorial
Hace unos días, las respectivas ejecutivas del PP y PSOE malagueño han coincidido en una postura ante el nuevo gobierno del Susanato. Y es que, más de la mitad de los cargos ejecutivos de la Administración autonómica están ocupados por hombres y mujeres nacidos o residentes en la capital. Desde ambos partidos en su filial malacitana, han hecho un llamamiento a la presencia de personas que representen la pluralidad del territorio andaluz frente a la tendencia que ha venido siendo la mayoritaria en los últimos años.
Esta falta de pluralidad territorial –aún siendo una denuncia de la rivalidad entre las dos metrópolis andaluzas- tendría como objetivo mantener representados los distintos intereses y sensibilidades de la comunidad autónoma. Así, surge la pregunta de si acaso los intereses de la ciudad hispalense no están sobredimensionados en el gobierno de San Telmo. No obstante, esta proclama colisiona contra otros mecanismos que determinan el proceso de selección de los miembros del poder ejecutivo, y uno de ellos es innegablemente el mérito.
La cuestión sobre el mérito o la idoneidad de una persona por sus características sociales, psicológicas y profesionales para dirigir una consejería puede poner en duda esta primacía de la pluralidad territorial. ¿Es preferible tener una presencia heterogénea de las distintas provincias y comarcas en el Gobierno autonómico o es mejor optar los más capacitados? La apuesta por el criterio profesional lleva a olvidar que nuestros políticos aportan una dirección política, es decir, ideológica, pero no pueden sustituir la dirección técnica que queda en manos de los funcionarios. Cabe plantear si esa llamada a la tecnocracia puede ocultar un hipotético interés por mantener la sobrerrepresentación sevillana en estos órganos de poder.
Este debate sobre la pluralidad territorial tampoco debiera equipararse a la paridad de los géneros. No es lo mismo intentar corregir la ausencia de las mujeres de los cargos de responsabilidad que la ausencia de amplias capas de población dispersas a lo largo de la comunidad autónoma. El Susanato que sigue siendo otra suerte de sevillanato demuestra un conflicto oculto y son aquellos que mantienen las ejecutivas provinciales de los dos grandes partidos en relación con su ejecutiva autonómica. Y aquí, la batalla independientemente del color se sigue celebrando a orillas del Guadalquivir.
Discursos de carné en boca
El discurso de Ana Botella en la elección de la ciudad que acogería los Juegos Olímpicos de 2020 se ha convertido en un viral en la red. No han faltado pistas de música electrónica, fotomontajes y encendidos comentarios burlándose de la “relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor”. No le faltan motivos a la multitud de españoles que estas palabras le han arrancado miles de risas y sonrisas en estos días.
Lo que sí es decepcionante es saber el precio qué ha costado ese discurso en “spanglish” que tan bien podría haber escrito cualquier vecino de la Línea de la Concepción. Una cifra de dos millones de euros es la inversión que se ha destinado para el asesor de esta señora. Y es que en el espacio público, el discurso es fundamental porque asienta un marco, es decir, una forma de entender la realidad y de establecer valores frente a la audiencia. Por su parte, el discurso de Botella carecía de cualquier marco, cuyo único interés era transmitir una imagen de simpatía y calidez.
Tampoco ayudaron los coloretes de la señora Botella. La primera edil, entrada prácticamente en la senectud con sus 59 años de edad, no está para estas tonterías. Un rostro femenino, con los pómulos arrugados y la piel tersa no merece ser degradado a la imagen de madurita disfrazada de colegiala propia de cualquier película porno cutre. Más bien, habría sido más adecuado y modesto haber perfeccionado esos rasgos para transmitir seriedad y sensatez.
En España, disponemos de buenas empresas de comunicación, de expertos en oratoria y de imagen. Cabe citar la Fábrica de Discursos de Francisco Carrillo, Yago de Marta o Luis Arrollo, profesionales a los que el arribafirmante ha tenido el placer de conocer en alguna ocasión. Los cachorros de carné del partido en boca ya han demostrado que no tienen ni puta idea de nada.
Susana en el cambio andaluz
Ya tenemos nueva responsable del ejecutivo andaluz. Por primera vez en nuestra historia, la cabeza de la Presidencia es una mujer. Sin embargo, esto es uno de los pocos motivos de celebración que tiene la Junta de Andalucía. Está claro que el nombramiento no electo de Susana Díaz no responde al interés ideológico -o estético- de poner a una fémina al frente de la institución. Por desgracia, se trata de una retirada de Griñán ante el riesgo de que su persona pudiera salpicar con su permisividad las corruptelas del caso de los ERES a la institución autonómica.
Por su parte, Díaz responde que se perseguirá la corrupción. El mismo día que lo dice, le estalla el incendio intencionado de un archivo en el Ayuntamiento de Los Palacios. Lugar donde constaba importante documentación sobre los fondos de reptiles que se habían usado por parte de determinados miembros del PSOE-Andalucía. Además, como también se han destruido actas e informes con un gran valor histórico pertenecientes al siglo decimonónico. A la par, el vendedor de humos Antonio Martín se aventuraba unos días antes a valorar el discurso de Díaz como una entrada de aire fresco en el búnker. Al final, la poesía barata es lo poco que queda en el discurso de los socialistas andaluces.
Mucho tendrá qué hacer Susana si quiere reconvertir el aparato del partido. No obstante, puede que la solución a este problema sólo sea posible mediante un cambio de partido en la Presidencia de la comunidad autónoma. Lo que sólo será posible en las próximas elecciones al Parlamento Andaluz. Por desgracia, las alternativas de la derecha tampoco parecen muy auspiciadoras. Si algo parece no cambiar en los candidatos andaluces es su residencia en la ciudad de Sevilla, su carrera en Derecho y eso sí, por la Hispalense. He aquí el cambio andaluz.
IU es uno más
En las últimas décadas, conforme se ha asentado el bipartidismo imperfecto o multipartidismo moderado, como diría Sartori, se ha venido produciendo una dinámica bastante lógica en IU. Por un lado, ha sufrido la volatilidad electoral hacia el PSOE, especialmente en elecciones en las que existía un consenso entre sus votantes en que no gobernase la derecha. Esto le ha colocado en una posición difícil, dependiendo de pactos con el PSOE para gobernar o de las protestas contra el sistema electoral que no garantiza la proporcionalidad. Como consecuencia, ha aumentado sus escaños generalmente en momentos en que gobernaba el PP y los ha reducido cuando gobernaba el PSOE. Esto es lo que sucede actualmente, con una cifra bastante holgada y un grupo propio que representa la tercera fuerza de la oposición.
Durante los anteriores años, cuando no gozaba de esta fuerza en las cámaras, IU era lo más parecido a una queja continua. Desde la reforma de la LOREG hasta la búsqueda del consenso entre la izquierda. Lo que lleva a entender que este partido no se había convertido aún en un «catch-all party» o partido atrápalo-todo. Ni siquiera tenía síntomas de serlo. Lo cual hacía que IU fuese valorado como uno de los partidos que más bien conservaba su ideología marxista y comunista porque no había vendido sus principios a intereses de mercadotecnia política.
Esta semana, que seguimos en tiempos de crisis por mucho que algunos hablen de aumento del empleo, IU ha demostrado que su camino se dirige hacia convertirse en un partido atrápalo-todo. Desde Gobierno y PSOE se viene gestando un pacto, auspiciado por Rubalcaba, para hacer frente a la crisis y que sería bueno que contase con la participación de otras fuerzas, es decir, un pacto de Estado. Al respecto, IU ha respondido que no participará en ese pacto ya que PP y PSOE son lo mismo y que es un acuerdo del bipartidismo. Y es que, esa sea tendencia de discurso es lo que va aumentar el voto de IU para las generales, ahora que PP y PSOE están desacreditados.
La izquierda plural ha renunciado a la búsqueda del bienestar a través del diálogo con las otras fuerzas políticas. Independientemente de si el bienestar que quiere aportar IU sigue el modelo de repúblicas bananeras, hay un hecho claro y es que, desde este momento el mercado electoral tiene un nuevo cliente que ha pagado por sus principios y es Izquierda Unida. Por lo que, la afirmación que debiera haberse hecho es que PP, PSOE e IU son los mismos. Partidos atrápalo-todo.
Los falsos liberales
La derecha española y sus originales iniciativas políticas están destruyendo lo poco que puede quedar del liberalismo en nuestra vida pública. Y por tanto, también en nuestros derechos subjetivos que tienen una base jurídica, es decir, el corazón de la Constitución Española. Con una mayoría absoluta holgada, los populares muestran su verdadero rostro tras la máscara del “viaje al centro”. Ese lema preconizado por Aznar que en la realidad se convirtió a lo sumo en visitas esporádicas a Ginebra de manos de Bárcenas.
El sector ultracatólico ha pedido que se limiten los derechos de la mujer, especialmente, la elección en torno a decidir sobre si se continúa o se rechaza un embarazo. Lo que desde la perspectiva de la libertad del individuo, atenta contra una de las capacidades más básicas como es la elección del proyecto de vida. Así, y entendiéndose en el liberalismo, que cada sujeto es dueño y señor de sus decisiones, pretenden violar esta libertad. A lo que, también podríamos añadir la diatriba existente sobre el matrimonio homosexual y otros similares.
En el ámbito de la educación, se ha producido un movimiento regresivo hacia una situación anterior a la que se ha vivido en los últimos veinte años. El incremento de las tasas universitarias y la reducción de las becas como criterios de un sistema de excelencia ha producido que miles de estudiantes abandonen sus carreras ante el impago de matrícula. Y a esto, lo llaman avanzar hacia un modelo más justo, quizá ¿igualitario? Sería necesario recordar a estos defensores del Antiguo Régimen que Adam Smith, padre del capitalismo moderno, defendía que cualquier sociedad libre debía poseer una educación obligatoria y gratuita para sus miembros.
En el campo de la sanidad, se han privatizado los centros madrileños, se están cerrando plantas especializadas en el tratamiento de graves enfermedades y despidiendo a investigadores. Se está pervirtiendo el Estado del Bienestar de Keynes y el mínimo conjunto de derechos de Rawls, también teóricos liberales. Cabe citar la fuga de cerebros de España, bajo el lema de García Pons de que trabajar en Europa es como estar en casa, esa Europa dirigida por la mano de hierro del neopopulismo merkeliano.
Y estos señores y señoras del Partido Popular dicen defender el liberalismo. Pudiéramos argumentar que al menos defienden el liberalismo económico, es decir; capitalismo. Unos liberales que no declaran sus ganancias al Estado, casos de corrupción que quedan impunes ante la ley, que negocian fraudes y engaños con la monarquía, señoras como Aguirre que defienden el neoliberalismo, pero después ostentan un título nobiliario. Una de las barbaridades contra las que luchó el liberalismo más democrático y más radical en la época decimononica. Sin lugar a dudas, el liberalismo español no se encuentra en su derecha política.
El acuerdo de Taifas
«La chica de Presidencia y un psicópata del PP», textualmente éstos son los culpables de la salida de José Chamizo del cargo de Defensor del Pueblo Andaluz, una función que ha cumplido con humildad y sacrificio en los últimos años. Hasta no hace poco, Chamizo -conocido también como el cura de los Barrios- ha sido la voz de los que no tienen voz. Las demandas de esas personas de a pie que más allá de 15 emes, comunistas de boquilla y perroflautas a sueldo de partido, no llegan a ningún sitio.
En esta nuestra suerte de plutocracia, perdón, democracia andaluza, ese bloque de izquierdas PSOE e IU se pone de acuerdo para que no gobierne la derecha y con la derecha para cargarse al Defensor del Pueblo Andaluz. Sin embargo, estos tres partidos son incapaces de llegar a un acuerdo para responder ante la sociedad a la que dicen representar. ¿El motivo? Las palabras de Chamizo denunciando el distanciamiento de la realidad política y social de la élite autonómica en general es algo mucho más grave para sus posiciones que la crisis económica. Esto demuestra que los tres se han convertido en máquinas apegadas a las ubres de la Administración autonómica.
Mientras haya crisis económica, los populares seguirán criticando que malos son esos «revolucionarios» de IU y hablando de que si Andalucía es Cuba. Los «revolucionarios» seguirán manipulando con sus medidas populistas y su capitalización de los movimientos sociales. ¡Qué malo es el capitalismo! Pero miren ustedes, nuestra política no es capitalista porque nosotros comunistas seguimos aquí sentados en estos sillones que en la próxima legislatura serán más. Y el PSOE, seguirá en su tendencia de mantener el feudo andaluz a toda costa. Y si hace falta, de forma cainita, todos nos ponemos de acuerdo para cargarnos a la voz del pueblo. Porque si en este país se ponen de acuerdo, es para cargarse a las pocas personas honradas que quedan.
- ← Anterior
- 1
- …
- 14
- 15
- 16
- …
- 21
- Siguiente →


