Administración

Egoísmo ilustrado

Posted on Actualizado enn


George OrwellHasta hace poco, elitismo y pluralismo eran los dos enfoques principales desde los cuales se analizaba a la élite política. Por su parte, el elitismo sostiene que es una minoría reducida la que ocupa el espacio político debido a su formación, recursos económicos, capital simbólico y acceso a diversas redes sociales. En cuanto al pluralismo, se considera que más que hablar de élite, es preciso referirse a las “élites”, es decir, a una diversidad de grupos que compiten de forma asimétrica en un entorno democrático por el control de distintas fuentes de poder. A la par que se entendía que estas fuentes de poder variaban según el tema o asunto que se tratase desde el económico hasta el social, pasando por otros como el cultural, deportivo, etc.

El estallido de los papeles de Panamá en el contexto mundial y no sólo el español. Este capítulo de la historia de las élites que ha conllevado consigo la dimisión del Primer Ministro de Islandia y del Ministro de Industria en España, entre otros, subraya la necesidad de crear nuevas fórmulas para pensar en la élite. De los anteriores puntos de vista y su confluencia, la creencia que las élites eran los mejores educados, con poder económico y acceso a redes en arenas compartimentadas sin que existiese contacto entre élite política y élite económica no nos sirve para comprender este fenómeno.

Como hipótesis, debería pensarse en una élite egoísta, es decir, retornar a los viejos postulados michelianos y wrightmillianos. Cualquier élite en la postmodernidad debiera tener una suerte de carácter individualista que le lleva a tomar decisiones en beneficio propio. A la vez que, a través del discurso o de acciones de “poder blando” expresa una preocupación hacia la sociedad a la que sirve. En definitiva, un “egoísmo ilustrado” que permita comprender cómo aún habiendo elegido a los políticos, un sector importante de ellos no representan a sus votantes en ningún aspecto.

Papelones panameños

Posted on Actualizado enn


almodovarNadie le habría dicho a Pedro Almodóvar que el papel de su vida estaría en algún lugar fuera de su obra cinematográfica. Un papel con el que ha compartido escena junto a José Manuel Soria, Bertín Osborne, Pilar de Borbón, Oleguer Pujol, Micaela Domecq, Francisco Paesa, la familia Carceller, Arturo González Panero, Alberto Alcocer, Alberto Cortina, Edmundo Rodrigo, Mario Vargas Llosa, Imanol Arias, Borja Thyssen-Bornemisza, María Ruíz Picasso, Messi, Alex Crivillé y los nietísimos de Franco. Porque si algo une tanto a la izquierda crítica del faraláe, la alta burguesía y la derecha más castiza es la desconfianza en el fisco español. Entre tantas bocas que se llenan de “España” y de “¡qué malo es el PP!” se hace y se deshace por parte de estas personas que tienen en común en pertenecer al conjunto de lo “aristoi”, es decir, a nuestra aristocracia.

Es discutible en términos legales, según los expertos, la decisión personal del sujeto de guardar parte de sus ganancias e ingresos en sociedades opacas. Ahora bien, si esta acción se lleva a cabo en los denominados “paraísos fiscales” como Panamá junto con otros como las Islas Caimán, Barbados o Gibraltar, por citar algunos, se puede cuestionar en la dimensión ética. Es cierto que la moral es un ámbito intrínseco a la persona y que cada uno es libre de decidir a qué creencias, ideología política o religión se adscribe. Aunque otra cosa es hablar de ética porque aunque estemos en una época -la postmodernidad- de politeísmo ideológico debe existir un mínimo común entre ambos.

Desde hace ocho años, la sociedad en España padece una grave crisis económica y social. Una crisis a la que, visto lo visto, ni la clase política, pero tampoco la intelectual o empresarial están dispuestas a solventar. Como diría Wright Mills, cuando un sujeto accede a la élite -sea del corte que sea- se produce la pérdida de unos lazos con el resto de la sociedad. Así se observa en nuestro país donde la pérdida de la ética para con lo público y en lo público, es el rasgo distinto de nuestro élite ególatra. Lo demás. Aquello de que malo era Franco, de que si el fisco me roba, de que a las personas grandes se les pisa. La credibilidad de esos argumentos… Esas golondrinas ya no volverán.

Adopta un tecnócrata

Posted on Actualizado enn


technocratsDesde la década de los ochenta y hasta bien entrada la crisis de confianza política a finales de 2010, han sido dos las principales críticas que se han planteado frente a la democracia española. Por un lado, el sistema electoral que combinando unas circunscripciones provinciales con un fórmula de divisores mayores producía un efecto desproporcionado. Por otro lado, la alternancia de los gobiernos populares y socialistas que se habían convertido en hipotéticos “cartel-party” mediante este sistema que les beneficiaba considerablemente. Lo que también conecta con los distintos fenómenos de corrupción política y el sentimiento de falta de representatividad de la élite política. A principios de la actual década, distintas formaciones como Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y Equo habían aparecido como fruto de sectores de la sociedad descontentos con el sistema, seguidos más tarde de Podemos y el salto de Ciudadanos (C’s) de la arena catalana al resto del territorio.

Finalmente, las elecciones generales de 2015 han arrojado los resultados no más proporcionales, pero sí el parlamento más fragmentado y plural que se habría podido ver en España. Esto es lo que algunos temerosos y otros esperanzados han venido en denominar como la “Segunda Transición”, pero la cual no termina de cuajar ante la imposibilidad de unos y otros para conseguir un pacto. De un lado, la pinza de Partido Popular y Podemos que no están dispuestos a llegar a la confluencia y el fallido intento de investidura de Pedro Sánchez. Como alguien había dicho, tenemos un parlamento “a la italiana”, pero carecemos de políticos italianos capaces de crear acuerdos imposibles que obren la gobernabilidad. Ya no sólo se trata de un cambio, sino de hacerlo posible. Ante esta situación, la mayoría han vuelto a señalar la necesidad de convocar nuevos comicios para este verano.

El intelectual Iñigo Errejón supo adelantarse a este horizonte caótico, proponiendo la creación de un gobierno independiente y por encima de los partidos con números insuficientes para formar uno. Y es que ya, cinco años antes, un artículo de la cabecera The Economist planteaba esta cuestión. En otras palabras, un ejecutivo tecnocrático dirigido por veteranos de la política, figuras que contentasen a los distintos grupos y probablemente con un trasfondo europeo como pueden ser líderes de la talla de Solana y Almunia, por citar algunas. De hecho, el caso de Mario Monti en Italia representa una posibilidad que cabría de ser estudiada por parte de nuestra clase política.

Aristocracia diplomática

Posted on Actualizado enn


aristocracia-italiaLa nobleza fue uno de los actores que perdió poder durante la creación de los Estados. La centralización de funciones burocráticas, militares y logísticas en cuerpos profesionales de funcionarios fue un proceso continuo en esta forma de organización. Sin embargo, los aristócratas que habían visto perder su influencia, mantuvieron cierta preeminencia en determinados ámbitos como la representación diplomática. Por eso, en España se suele hablar de la “gran familia” cuando se alude a uno de los cuerpos más opacos y que manejan una cuota considerable del presupuesto público como son embajadores, cónsules y funcionarios del cuerpo diplomático. Si bien, en países mediterráneos como Italia la composición de estos cargos suele ser similar.

Hace unos días, el arribafirmante acudió al viceconsulado de la república itálica en la ciudad malagueña para resolver un trámite sencillo como la solicitud del “codice fiscale” o número de identificación fiscal. Ante esta petición, los trabajadores del organismo desconocían el modelo de formulario a rellenar y la documentación a presentar, remitiéndose a las instrucciones en la página web. Tras ello, el administrado no residente italiano procedió a llamar al consulado general en Madrid donde volvieron a indicar que siguiese las instrucciones de su vademecum en la red. Enviada la “richiesta” a la agencia italiana, se ha mantenido una espera de una semana para obtener respuesta.

Sin noticias, se vuelve a contactar con el consulado italiano en Madrid para preguntar por el estado de la solicitud. Desde la representación, indican que no es competencia suya atender estas peticiones y que se debe contactar con la Agenzia delle Entrate. El administado llama al organismo donde una centralita le remite con un funcionario ordinario del territorio italiano, en este caso Carlo Moroni. Tras escuchar mi situación, este honrado funcionario de Pescara me indica que según la normativa es competencia de los consulados italianos recibir y expedir el codice fiscale para no residentes. Remite los principios de iure y argumentando en dicha línea, el solicitante vuelve a contactar con el consulado italiano en la capital española, donde le dicen que definitivamente “sí” es su competencia. Si bien, que espere unos 20 días y si no tiene noticias -silencio administrativo- que vuelva a contactar.

Esta situación ilustra perfectamente el funcionamiento de los sistemas adminitrativos de países mediterráneos. Auténticas catedrales institucionales donde existe una relación inversa entre las normas que rigen el funcionamiento de sus órganos y la eficiencia de los mismos. Si bien, estas máquinas draconianas de normas y trabajadores estatales se sostienen gracias a una figura -como la de Carlo- que es el funcionario con sentido de servicio público. Sin esas personas anónimas que trabajan tras un mostrador o encerradas en un despacho y que creen, que por sus méritos y formación, tienen el sacrosanto deber de guiar a los administrados no habría salida de este laberinto kafkiano. Ese funcionario profesional y comprometido es la energía que hace mover las artítricas extremidades de administraciones no sólo como la italiana, sino como la española, mientras una casta adscrita al “ius sanguis” se preocupa más por decorar la embajada con el último jarrón de la dinastía Ming que es sufragado con el erario público.

Charla sobre evolución política de Andalucía

Posted on Actualizado enn


parlamentoFátima Recuero y Francisco Collado, han impartido una charla sobre los distintos cambios políticos y sociales que ha experimentado Andalucía en una clase sobre Historia Contemporánea de Andalucía en la Universidad de Málaga. Esta intervención celebrada el lunes 14 de marzo, que ha contado con la invitación y organización de la profesora Mercedes Fernández, ha desglosado distintos aspectos como la identidad andaluza, la transición política, la constitución del Estado de las autonomías y la evolución electoral de esta región.

A lo largo de la sesión, los alumnos han planteado distintas dudas sobre el fracaso del referéndum andaluz en Almería, la visión que los medios de comunicación transmiten de la realidad política y el grado de desarrollo económico de la región. De esta forma, esta actividad se encuadra dentro de distintas sesiones que Mercedes Fernández organiza para acercar las investigaciones y los hallazgos más recientes sobre la realidad histórica más reciente a sus alumnos y alumnas.

Collado diserta sobre liderazgo municipal en el VIII Congreso de la APCP

Posted on Actualizado enn


alcaldeFrancisco Collado Campaña ha presentado en coautoría con José Francisco Jiménez Díaz una ponencia titulada «Liderazgos locales en el gobierno local en España: el estado actual de la cuestión» en el Congreso de la Asociación Portuguesa de Ciencia Política. En esta participación, el politólogo ha expuesto el sistema de gobierno local español caracterizado por la «presidencialización» del alcalde. Asimismo, ha mostrado las condiciones institucionales y sociales en las que los primeros ediles desarrollan su gestión al frente del consistorio. En este sentido, se han puesto de manifiesto las distintas problemáticas que rodean a los alcaldes en el contexto de la actual democracia.

El VIII Congreso de la Asociación Portuguesa de Ciencia Política se ha celebrado entre los días 10 y 12 de marzo en el Instituto de Ciencias Humanas y Sociais de la Universidade Nova de Lisboa, reuniendo a distintos expertos de la disciplina tanto lusos como extranjeros.

Nuevo libro sobre los líderes políticos en la Transición

Posted on Actualizado enn


lideres-transicionFrancisco Collado ha participado en la monografía Political Leadership in the Spanish Transition to Democracy (1975-1982), que han coordinado José Francisco Jiménez Díaz (UPO) y Santiago Delgado Fernández (UGR). En esta obra de la editorial Nova Science Publisher se analiza el liderazgo de los protagonistas de la transición española y de aquellos que Linz denominó como el «coro político». Por su parte, Collado ha contribuido con un análisis en profundidad sobre la figura de Jordi Pujol y el papel de la derecha nacionalista catalana durante los primeros años de la democracia. De esta forma, estudia su ideología, su carrera política y su consolidación como líder tras la marcha de Josep Tarradellas.

En el libro, además de los mencionados editores, han participado los siguientes autores: Francisco José Llera-Ramo y Rafael Leonisio-Calvo (Universidad del País Vasco); Antonio Robles-Egea (Universidad de Granada); Lourdes López-Nieto (UNED); Julio Ponce-Alberca y Carlos Sánchez-Fernández (Universidad de Sevilla); Belén Blázquez-Vilaplana y Manuela Ortega-Ruiz (Universidad de Jaén) y Francisco Collado Campaña (Universidad Pablo de Olavide). Además, el libro se encuadra dentro de la colección: “Political Leaders and Their Assessment” (ver enlace: https://www.novapublishers.com/catalog/index.php?cPath=23_29&seriesp=Political+Leaders+and+Their+Assessment )

Teatro político

Posted on Actualizado enn


maxresdefaultEl gobierno entre PSOE y Podemos es una realidad efectiva. Al menos eso ha escuchado el arribafirmante de un miembro de la cámara alta. Al parecer tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias habrían acordado desde hace más de un mes cuál sería el futuro gobierno de este país, tras la renuncia de Mariano. La sucesión de episodios de intentos, abandonos, amores, rupturas y rechazos entre los grupos parlamentarios no sería nada más y nada menos que la puesta en escena de una obra literaria. Un drama no al estilo shakesperiano, sino al más puro estilo rocambolesco y gamberro de Juego de Tronos donde nunca termina de haber un desenlace final.

Es sugerente la invitación que hace la hipótesis de la política como teatro. Y es que, la vida pública no deja de ser una puesta en escena. Una trama donde los actores, los discursos, las proclamas y los símbolos adquieren un valor especial. Durante mucho tiempo, los expertos en política han denostado la preocupación intelectual por el poder simbólico y las consecuencas que implica. No obstante, esta telerrealidad mostrada a través de los medios de comunicación y de la actuación magistral de nuestra élite política hacen palidecer a esos “expertos”.

Ahora bien cabe preguntarse si la última condición sobre un nuevo referéndum catalán era parte del guión. O si por el contrario, ya se había pactado una respuesta entre los dos partidos de izquierda. Sea cual fuere existe una diferencia entre sus públicos. La audiencia de los socialistas en general no está dispuesta a plasmar la cuestión catalana como una prioridad política en los tiempos que corren. Mientras que, ese electorado de Podemos compuesto de jóvenes preparados, parados, okupas, perroflautas y otras personas afectas al antiguo 15-M, cuya prioridad era la crisis económica sí están satisfechos. Satisfechos con anteponer la independencia de una región española a cambio del cambio.

Gran coalición

Posted on Actualizado enn


Las negociaciones de Pedro Sánchez han quedado anuladas tras la pinza de Ciudadanos y de Podemos. O con uno o sin ninguno, según arguyen Rivera e Iglesias. Lo que ha seguido después es los gustos por las coaliciones, siendo mayoritaria la coalición Ciudadanos y socialistas para los votantes de ambos partidos y de socialistas y podemitas para estos últimos. Ni la clase política es capaz de ponerse de acuerdo, ni tampoco la sociedad civil tiene muy claro con qué amigos quieren que sus representantes vayan a formar gobierno. Hasta hace uno meses, nuestro electorado rezaba un mantra sobre el milagro, la proporcionalidad política y el fin de la crisis y llegados a la hora de la verdad, todo vuelve a la dinámica cainita y crispante del español medio.

Santa Cruz de Mudela

Aunque, ya se ha dicho. Nuestra nueva clase política tiene menos capacidad de diálogo que la que estuvo al frente durante la Transición. Ahora que se habla de una “segunda transición” y de la necesidad de un gobierno de concentración entre las distintas fuerzas parlamentarias. Sea como fuere, este fin de semana ha salido a la luz un pueblo castellano, Santa Cruz de Mudela, donde populares y socialistas se han alternado en el gobierno municipal durante un mandato. Y cuidado, porque el argumento de “PPSOE” no sirve para este caso, en el que los alcaldes de ambas fuerzas se han visto acosados continuamente por sus respectivas ejecutivas.

La cuestión es que necesitamos una gran coalición. Un gran pacto. Quizás surge la pregunta de si cambiando algunas cabezas, se podría hacer más factible el acuerdo. A fin de cuentas, las negociaciones entre grandes partidos políticos no dejan de ser en gran medida, el resultado del trabajo de personas individuales que son los líderes políticos y que a través de sus compromisos interpersonales consiguen compromisos nacionales. Sin lugar a dudas, Podemos y PP representan dos partidos necesitados de una rápida renovación de sus líderes.

Desc(g)astados

Posted on Actualizado enn


pablo_iglesiasLa dificultad para la formación de un gobierno está inmersa entre bambalinas. Los distintos postulantes, entre ellos Mariano Rajoy y Pedro Sánchez han hecho sus apuestas para formar gobierno. Entre las posibles fórmulas que se han dado cabe mencionar la gran coalición PP, PSOE y Ciudadanos y la coalición de izquierdas de PSOE, Podemos e IU. Esta última combinación un auténtico espectáculo de fuegos artificiales de Pablo Iglesias sin haber consultado previamente con el líder socialista. Las intrigas son justas, justificadas y hasta necesarias para producir un ejecutivo con suficiente estabilidad para producir los cambios, sean en una dirección u otra, correspondientes con las expectativas de la ciudadanía. Cosa distinta son las fanfarrias que son directamente proporcionales el desgaste de los petimetres ante la opinión pública.

Mientras algunos desean hablar de carteras y otros esperan a que ocurra un milagro mariano, otros líderes en un segundo plano han mejorado su valoración ante el electorado según una reciente encuesta de Metroscopia. Rajoy, Sánchez e Iglesias engrosan la lista de los “fiambres políticos” que han experimentado una caída de su valoración. A la par, Albert Rivera, Eduardo Madina, Soraya Sáenz de Santamaría y Susana Díaz han mejorado su valoración ante los votantes. Por lo que la “nueva política” no tiene porque venir necesariamente a través de los nuevos partidos, sino de nuevos líderes. A la luz de estos resultados, los tradicionales catch-all-parties españoles requieren de una sustitución necesaria de sus líderes, especialmente entre los conservadores.

El caso de Pablo Iglesias servirá en años postreros para ilustrar los manuales de Ciencia Política. La casta se ha atragantado en su boca. Ha dejado de hablar de esa élite extractiva para convertirse en parte de ella. Ya no interesan las reformas tanto como los sillones a ocupar. Como en La Granja de Orwell, los cerdos se sentaban en la mesa para negociar con el granjero opresor hasta tal punto que no se distinguía a los revolucionarios de los explotadores. Ha pasado de la casta de los descastados a la casta para ser candidato al descas(r)te entre los líderes políticos del establishment. En síntesis, Iglesias puede que en breve pase a ser incinerado políticamente junto a sus dos compañeros de peripecias: Mariano y Pedro. Tiempo al tiempo.