democracia real ya

La cercanía de los partidos al 15-M

Posted on


La comparación de los programas de PSOE, IU y UPyD expresa una mayor lejanía del primero hacia los indignados, especialmente en la colaboración público-privada en el sistema financiero y el camino hacia un modelo electoral “a la alemana”. Por su parte, IU y UPyD manifiestan una menor distancia hacia las propuestas del 15M debido a que plantean grandes similitudes en la reforma del sistema electoral, la reforma de las cajas de ahorros y las alternativas al aumento de la edad de jubilación.

Un análisis de las declaraciones de los directores de campaña en las últimas elecciones muestra como el PSOE profundizó más en atraer a los indecisos y marcar diferencias con el PP. Mientras que UPyD buscó más el voto del descontento entre los dos grandes e IU rentabilizar la volatilidad a la izquierda del PSOE. Tanto UPyD como IU, reconocen abiertamente haberse inspirado en las propuestas del 15M. Aunque la primera denunció a IU como “demagogia acercándose al movimiento” y ésta respondió aduciendo que los indignados no votan a una única opción.

El análisis de programa manifiesta una mayor cercanía de UPyD e IU al movimiento 15M y la menor del PSOE. Si bien es una tarea ardua aclarar cuál de los dos se ha acercado más a los indignados, el análisis hemerográfico desvela el intento de UPyD por mostrar a IU como más próxima a los indignados y a ésta por definirse como independiente de la intención de voto de los mismos. No obstante, sería preciso un análisis más profundo y de tipo cualitativo para determinar si es una diferencia de grado, o más bien son matices.

Anuncios

Desmayo del 15-M, muerte de la representación

Posted on


Hace unos días Zapatero participó en su último Debate del Estado de la Nación como Presidente. Lo que debería ser una reflexión y un balance de la gestión realizada en el último curso político, se convirtió en una cita social de la clase política socialista. Donde José Luis aprovechó para despedir de forma melancólica los que serán los mejores años de su vida, la etapa más destructiva de la economía española para el resto de los españoles. En las afueras del Congreso, ningún ciudadano miembro del 15-M fue para despedirlo, o para abuchearlo.

Sobre este Debate del Estado de la Nación se ha dicho de todo. De hecho, el movimiento del 15-M ha intentado hacer un simulacro de auténtico debate de la ciudadanía. Una respuesta legítima a lo que en el Congreso es más una charla entre diputados de uno y otro color que no tienen nada nuevo que decir ante la desfachatez de Zapatero. Desafortunadamente, este intento de debate popular murió por inercia propia.

Esta realidad demuestra dos conclusiones sobre la movilización de las plataformas 15-M y Democracia Real Ya. Por un lado, que en las democracias contemporáneas las prácticas participativas son más difíciles de poner en práctica cuanto mayor es el número de los integrantes del diálogo. Es el límite demográfico, de número, de imposibilidad organizativa de millones y millones de personas en la práctica efectiva. Por otro lado, que este no es el fin que debiera mantener el 15-M, sino hacer hincapié en las fracturas de la práctica de la representación política. La que hemos visto morir por enésima vez en esta jornada política con Zapatero, sus aduladores y sus detractores.